Enero es uno de mis meses favoritos del año por muchos motivos: celebro mi cumpleaños (aunque yo preferiría descumplir años, pero…), comienzan las rebajas de invierno (pero realmente el invierno, «gracias» al cambio climático, no llega hasta estos días con lo que realmente hasta este momento no tengo la necesidad de comprar ropa abrigada) y, por supuesto, marca el inicio de un nuevo año, y esto implica poner de nuevo el cronómetro a cero, empezar nuevos proyectos o ilusionarte con nuevos retos. En definitiva, se trata de hacer un poco borrón y cuenta nueva.

Enero también supone el fin de las vacaciones de Navidad que, por otro lado, son mis favoritas porque, pensando en los niños, creo que tienen la duración exacta para poder desconectar, por no mencionar el cúmulo de emociones que se viven en estas entrañables fechas.

Así que esta segunda vuelta al cole de la temporada me sirve para renovar mucho del fondo de armario de mis hijos porque, ¿no os da la impresión de que es como si crecieran el doble en Navidad?

Por eso en vacaciones aprovecho para ordenarles los cajones y retiro mucha ropa que, o bien se les ha quedado pequeña o bien está demasiado usada.

En este segundo grupo suele encontrarse la ropa interior, por lo que estas rebajas me sirven especialmente para comprar calcetines básicos, camisetas interiores y calzoncillos.

La compra inteligente

Otro tema diferente, o similar, según se mire, son los zapatos. A mí, este año, me salió bien la jugada con estos colegiales, y aunque ya empiezan a quedarle justitos, creo que todavía le aguantarán un mes más. Pero, al menos, han cumplido mi objetivo inicial que no era otro que el de retirarlos por quedársele pequeños y no por desgaste de uso.

Así que el tiempo me ha dado la razón y no ha hecho más que confirmar mi teoría: ahorrar no significa solo gastar menos dinero, también significa saber gastar bien tu dinero.

Si ya lo decía mi abuela: «el que compra barato, compra todo el rato». Y es que, aunque es un tema que tenemos claro desde siempre con refranes relacionados para dar y vender, últimamente es cuando se está hablando más de lo importante que es comprar de manera inteligente. Parece que por fin somos más conscientes de las consecuencias que puede acarrear el cambio climático, y gracias a eso ahora es quizás el mejor momento para tomar conciencia y evitar caer en la compra rápida y el sobreconsumo.

No hay mal que por bien no venga. – Modo ironía on.

Por eso, y volviendo a mi tema inicial sobre las compras indispensables para una second round al cole existosa, para aquellos básicos que necesito para el día a día de mis hijos, compro en tiendas de calidad. Por ejemplo, los calcetines siempre, SIEMPRE, son de Cóndor Shop.

Team Calcetines

Imagen Cóndor

Sé, por conclusiones que saco al hablar con otros padres y madres, que los calcetines suelen ser los grandes olvidados, pero no lo entiendo. Yo, que soy del Team Calcetines hasta para dormir, presto mucha atención a esta prenda (casi la misma que a los zapatos, diría). Y como no podía ser de otra forma, tengo mis prioridades. Los que llevamos siempre están confeccionados mayoritariamente de algodón, es indispensable que se ajusten bien al pie, y, al mismo tiempo, deben ser transpirables.

En resumen, podría decirse que mi primer propósito de año nuevo, y uno de los pocos que cumplo, año tras año, es el de renovar la ropa interior de toda la familia. O bueno, quizás, más que un propósito, podría decirse que es una tradición…. o una manía… ¡o una superstición!, porque… ¿a que encarar el año nuevo con tus básicos renovados apetece más?

Source link

También te puede gustar:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *