Estamos viviendo una situación sin precedentes. Aunque seguramente ya habremos pasado por el peor momento de lo que significa (sobre)vivir a una pandemia mundial, soy consciente de que esto no ha terminado (no acabará mientras no haya una vacuna o un tratamiento eficaz) y ahora más que nunca debemos ser prudentes y responsables.

Creo que aun así, debemos quedarnos con la parte positiva de haber vivido una situación así, de parón, de confinamiento total, de teletrabajo forzado, de homeschool, de ERTEs. Porque sí, la hay, aunque a veces cueste encontrarla, aunque nuestras emociones últimamente suban y bajen por cuestas más empinadas que las de una montaña rusa.

Quedarse en casa y parar (para poder continuar) ha dado lugar a un sinfín de acciones de lo más interesantes que merece la pena destacar. También hemos perdido mucho el tiempo, por supuesto. Pero hasta eso creo que es bueno para nuestra salud mental.

A unos les dio por relajarse en la cocina. (No es mi caso, ya os digo que no creo que me apetezca aprender a hacer pan por muchas veces más que nos confinen). A otros les dio por hacer deporte (a juzgar por los directos de instagram, este grupo, en el que tampoco me incluyo, era numeroso). Otros aprovecharon para desarrollar sus proyectos. Y algunos otros, como Ruth Martín, la protagonista de este post, los hicieron realidad.

Reaprendiendo a vivir, un pódcast de la Vividora, por Ruth Martin

Conozco a Ruth desde hace muchos años. Mis mejores pasarelas de Cibeles las recuerdo con ella a mi lado. Es una persona inteligente, con muchas ideas en la cabeza y, lo más importante, muy dispuesta a hacerlas realidad. Y es que Ruth es de mente emprendedora y corazón valiente. Y su vida es el mejor ejemplo de ello.

No lo ha tenido fácil, aunque los obstáculos nunca fueron un impedimento para ella. Es periodista y cuando tuvo problemas para encontrar trabajo en Madrid, donde vivía hace unos cuantos años, no dudó en dar un paso de gigante y cruzar el charco. Desde entonces, vive en Mexico y entre las mil cosas que hace actualmente, y no, creedme, no exagero, me gustaría destacar ahora mismo su pódcast semanal.

Reaprendiendo a vivir es un pódcast de la Vividora, el alter ego de Ruth, en el que cada semana entrevista a una persona con una historia que contar. Y esas historias no son super historias, o sí, según como se mire, porque corresponden a personas reales de la vida real, que cuentan en qué medida les ha afectado la pandemia y cómo se han adaptado a vivir con ella.

Desde testimonios de periodistas que se han contagiado de covid-19 y cuentan su propia experiencia desde el conocido como Hospital Milagro, mujeres que han sido madres por primera vez en plena pandemia o sanitarios que han estado y están en la primera línea de la batalla, hasta las experiencias de profesores que han tenido que aprender a teletrabajar de un día para otro o trabajadores que están en ERTE, incluso también hay espacio para el punto de vista desde los ojos y mente de un niño (dos, en este caso).

El resultado es un pódcast lleno de historias reales en las que casi sin darse cuenta los invitados hablan de sus miedos y preocupaciones pero también de las cosas que realmente importan y han aprendido a valorar. Y yo tengo el honor de ser la protagonista en uno de esos episodios.

Si os apetece escuchar la mía en concreto, os dejo el link directo y así mato dos pájaros de un tiro y os cuento a qué me dedico desde hace un año. Conoceréis la carambola laboral que he tenido y lo afortunada que me siento por ello.

Gracias Ruth por contar conmigo para formar parte de esas maravillosas historias de personas no conocidas (pero que seguramente interesen más que las de otras en las que quizás no nos sintamos tan representados) que compartes cada semana, y felicidades por hacer realidad este proyecto tan bonito y que tan bien explicas tú misma en tu instagram:

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“La creatividad que hay que activar debería ir destinada a paliar el desastre. Y si de verdad quieres ofrecer algo bueno de tu arte: quédate un tiempo encerrado en tu cuarto. Y a la vuelta de este tortuoso camino, enséñanos algo hermoso”. Esas palabras forman parte de una columna de Elvira Lindo en El País, y se publicaron el 22 de marzo, días después de decretarse el estado de alarma e iniciar en España nuestro confinamiento. Para mí confinamiento, desde el primer momento, ha significado recogimiento y pensamiento, y aunque los primeros días me sentí frustrada, leer esas palabras me animaron a dar un paso en uno de mis proyectos que tenía aparcados. • Durante dos años y algo @la_vividora fue un programa de radio en el que hablábamos de muchas cosas de la vida, pero llegó un momento en el que quise frenar y darle un nuevo giro. Ahora este espacio vividor inicia una nueva etapa convertido en un canal de pódcast donde, desde mi terraza del confinamiento en Madrid, he querido volver a ponerle voz a las historias de aquellos que las han querido compartir conmigo en esta primera temporada. • Podéis escuchar cada capítulo de esta nueva aventura de *La Vividora (Re)Aprendiendo a vivir* cada jueves en todas las plataformas, donde os invito a seguirme si lo consideráis interesante. De momento, el capítulo cero ya está en el enlace en mi bio y en el perfil de @la_vividora ⬅️ • Porque la vida se trata de reinventarse para vivirla una y otra vez. ¡Bienvenidos!

Una publicación compartida de Ruth Martín 🌈🌤💪🏻 (@ruth_martin) el

En otro post, si eso, hablaré de sus otros proyectos que también ha materializado, que no son pocos y si los empiezo a mencionar me falta espacio en el blog. Por algo, Ruth, es mi chica multitasking favorita. <3


¿Conocéis más proyectos interesantes que se hayan realizado a raíz o durante el confinamiento? Me encantaría conocerlos todos.

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