La vida te pone ante situaciones dolorosas, complicadas y difíciles. Pero, dependiendo de cómo sepas lidiar con este tipo de vicisitudes, podrás salir airoso de ellas o no, además de aprender de los inconvenientes que se presentan y crecer como persona. Por mucho que pienses que has tocado fondo y que estás en un pozo sin salida y sin escapatoria, debes saber que sí es posible continuar. Para ello, la clave está en saber tomar el control de tu vida.

11 estrategias para tomar el control de tu vida

Lo primero que tienes que hacer es reconocer que no estás pasando por un buen momento. Quizás la palabra infierno puede ser muy fuerte. Sin embargo, algunas personas sienten que se encuentran en este cuando están desbordados y no saben por dónde tirar.

Una vez admitas que es de máxima urgencia que hagas cambios para tomar el control de tu vida, debes ser firme en tu decisión y no echarte para atrás. De un día para otro es imposible que todo cambie. Esto es una realidad. Sin embargo, nunca te olvides que son los pequeños pasitos los que marcan la gran diferencia.

El animarte a hacer esta transformación en tu vida ayudará a que ganes autoestima en ti misma, a que te quieras, te valores y no te dejes pisotear por nadie. Es importante que no culpes a los demás por lo que te sucede. Toma las riendas de tu vida y pon en marcha unas estrategias para ser esa personas que eras o ese alguien que siempre has deseado ser.

1. Relájate

Inspira, expira y relájate. Deja la mente en blanco y para de darle tantas vueltas a eso que te perturba, aunque sea durante 10 minutos al día. Los ejercicios de relajación son muy útiles para que te tranquilices y alejes de tu mente todos los pensamientos negativos. Ten en cuenta que cuanto más reflexionas sobre una cosa, más fallos o errores hallas en esta, y eso hace que te pongas más en tensión.

2. Analiza la situación desde otro punto de vista

Cuando dejas de ver el vaso medio vacío, tus ojos se abren ante un nuevo mundo. Esto permite que puedas observar las situaciones desde una óptica distinta. Esto será de gran ayuda para que tú puedas hacer alteraciones en tu actitud.

De la misma manera que el sufrimiento se puede apoderar de ti y hacerte daño, tú puedes combatirlo limitando los efectos que este tiene sobre tu persona y acabar con él.

Por otro lado, el hecho de analizar lo que sucede desde otra perspectiva, te dará la posibilidad de conocerte más, ya que percibirás cuáles son tus miedos y cómo estos te afectan.

3. Háblate de buenas maneras

Como si de una película se tratase, todos tenemos dentro de nosotros un diablo y un angelito que nos habla. Dicho con otras palabras, una voz interna en nuestras cabezas. Esta puede llegar a ser muy crítica y dañina. Por ello, para tomar el control de tu vida, es fundamental que te hables bien. También que te animes a ti misma y que seas positiva.

Si apuntas en un papel todas las veces que a lo largo del día te hablas de manera negativa e incluso eres cruel con tu persona, puedes llegar a asustarte de lo crítica que eres. Estos diálogos internos son realmente nocivos. Además, generan unas vibraciones y una mala onda muy mala para ti.

Intenta que tu voz interna hable con empatía y compasión, y notarás que tu actitud cambia radicalmente.

4. Sé positiva

Un poco ligada con la estrategia o comportamiento anterior, debes mantener un pensamiento positivo si deseas tener éxito en tu vida. Pero atención, esto no significa que te pongas una venda en los ojos y niegues la evidencia. Esto consiste en que comprendas y aprendas a ver que detrás de cada situación mala, siempre hay algo bueno. Un ejemplo puede ser un aprendizaje que extraigas para tu futuro.

5. Sé agradecida

Tal vez, a simple vista, no veas la relación entre ser agradecida y tomar las riendas de tu vida. Sin embargo, existe una relación muy estrecha. Cuando una persona es agradecida, se vuelve un ser más productivo, feliz, optimista e inspirador. El porqué reside en que la gratitud es una cualidad que hace que te enfoques en la esperanza, en que seas más consciente de los esfuerzos y los valores, y que consigas resistir mejor las adversidades que se presentan.

6. Determina cuáles son los obstáculos y acaba con ellos

Para poder tomar el control de tu vida, una de las claves está en identificar qué es lo que te hace infeliz. A partir de ahí, trabaja para eliminar todo aquello que perturba tu paz y tu felicidad.

Ten presente que esto puede incluir individuos, dado que sean personas tóxicas, un trabajo, gastar mucho y no llegar a fin de mes, comer por ansiedad o ver un programa que hace que te pongas muy sentimental y te deje muy triste.

El hecho de que estés acostumbrada a ciertas situaciones, no significa que no existan otras alternativas. ¡Piénsalo!

7. Mantente activa

Mantenerte activa es algo que deberías hacer tanto a nivel físico como mental. Muchas veces la gente se centra solo en la salud física, por así decirlo en el aspecto, y se olvidan de que la salud mental es tan importante como la otra o incluso más.

En lo que respecta al ejercicio físico, aunque sea, se aconseja que realices 30 minutos al día. Si no tienes la oportunidad de ir a un gimnasio, puedes salir a caminar, dar un paseo en bicicleta, nadar o incluso ejercitarte en casa. Mientras te mueves, ayudas a que tu cerebro y tu cuerpo se liberen, al mismo tiempo que activas tu potencial creativo.

Ya en relación a la actividad mental, esta representa un desafío para tu mente, la cual permite incrementar tu concentración, disminuir tu ansiedad y estrés y, en ocasiones, hasta la sensación de dolor físico.

Por lo tanto, queda más que latente que para tomar el control de tu vida debes ser una persona activa.

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8. Aliméntate bien

Una pésima alimentación hará que tu organismo esté bajo de energía, funcione más lento y tu productividad sea inferior. A esto se suma que las chances de poder padecer ciertas enfermedades son mayores.

Por lo tanto, comer de manera saludable y balanceada evitará que tengas trastornos de salud y cambios de humor, lo que beneficiará tu estado de ánimo.

9. Duerme las horas suficientes

Para tomar el control de tu vida, no puedes dejar de lado el descanso. Necesitas dormir y tener un sueño reparador para estar alegre, ver las cosas de otra manera y que tu cuerpo se pueda recuperar del esfuerzo hecho durante el día.

10. Pide ayuda profesional

Puede que no seas capaz de hacer el proceso de cambio sola. Si este es tu caso, pide ayuda a un profesional. Las personas especializadas están ahí para ayudarte. Ellas te orientarán mucho mejor, y con su apoyo podrás recuperar tu vida lo antes posible.

11. Define tus objetivos

Además de realizar todos los cambios expuestos anteriormente, es imprescindible que definas tus metas si quieres tomar el control de tu vida. De lo contrario, estarás como a la deriva sin saber para dónde ir, sin rumbo, sin un objetivo concreto y expectante ante lo que suceda.

Tener las ideas claras hará que actúes en consecuencia. Cuando vayas viendo que consigues aquello que te propusiste, verás que ya no es un sueño, sino una realidad. Ahí serás consciente de que hacerte con el control de tu vida era mucho más sencillo de lo que parecía. Eso sí, es importante que no seas 100% hermética y te mantengas un poco flexible, dado que la vida puede ser imprevisible.

Si estás decidida a tomar el control de tu vida, ahora ya sabes cómo hacerlo. Cuando notes que las fuerzas flaquean ante las adversidades, recuerda estos consejos y ponlos en práctica.

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