No sé qué tiene diciembre que a todo el mundo nos da por hacer listas. Bueno, sí lo sé. Es el último mes del año y se presta a hacer recapitulaciones que, por otro lado, para yo soportarlas poco, aquí me tenéis haciendo la mía propia.

Para lo bueno y para lo malo el año más distópico de todos los que hemos vivido se acaba y una nueva esperanza, en forma de jeringuilla, abre la puerta al 2021. Que también os digo, no quiero aguarle la fiesta a nadie, pero como esto no sea la solución, la torta que nos vamos a dar va a ser tan grande que igual alguno ya no nos recuperamos. Así que voy a pensar que «todo va a salir bien«, sobre todo porque como docente y mujer no embarazada que soy, me va a tocar de las primeras (presumiblemente sobre el mes de marzo, o eso dicen). Y sobre todo también porque no hay otra alternativa sobre la mesa. Nos jugamos todo a una.

Todo va a salir bien. Todo va a salir bien. Todo va a salir bien.

Pero no pretendía este ser un post pesimista, negativo o crítico con la situación que estamos viviendo. Para eso ya están los telediarios y las redes sociales. En realidad, lo que yo quería es contar por aquí a qué he dedicado el tiempo libre en este mes de diciembre. Porque como decía el anuncio de Campofrío a principios de mes y corrobora ahora la última película de Pixar y Disney: Soul, lo importante es vivir y disfrutar en vida.

Estamos vivos, ¿no? Pues a vivir, o «jazzear».

Emprendiendo en pandemia

En esa línea, y aun siendo conscientes de lo complicado que es montar un negocio en general pero mucho más en estos tiempos pandémicos que vivimos, en diciembre hemos dado el paso y por fin hemos abierto la tienda online de cerámica de Pepe. FYI: www.ppmiralles.com <3

Este proyecto en realidad llevaba muchos meses (incluso años) en nuestras cabezas y por eso teníamos que hacerlo sí o sí. Y ahora era el momento. ¿Por qué no? Ahora siempre es buen momento, sobre todo porque no es nuestro modo de vida, tan suicidas no somos, aunque en el pasado sí lo hayamos sido, pero los años te hacen madurar, aprender de errores pasados y andar sobre suelos más seguros (o menos pantanosos, al menos).

Decir que tenemos trabajo a día de hoy es un lujo, saber que puedes cubrir gastos fijos y llegar a final de mes es un alivio y soy consciente de que no todos podemos decir lo mismo. Por eso lo del proyecto personal era ahora, que tenemos las espaldas cubiertas, o nunca.

En la web encontraréis mucha cerámica, cerámica decorativa, cerámica artesana, cerámica de autor, cerámica made in Spain con diseños nada convencionales, o eso pretendemos, porque la intención es ofrecer un producto diferente. Ese es nuestro valor añadido y os estaría muy agradecida si nos hacéis una visita, compartís la página con vuestra red de conocidos y, por supuesto, si hacéis alguna compra. 🙂

Somos conscientes de que no somos Amazon, por lo que no podemos competir ni en precios, descuentos, envíos… con los grandes, aunque aprovecho para decir, y destaco que es un comentario no patrocinado, que todavía sigo flipando con el servicio de mensajería de PC Componentes. Tracking con ubicacion a tiempo real del mensajero e info de los paquetes que le quedan por entregar antes que a ti, desde el principio te dan la hora aproximada de entrega y, al menos conmigo, que hice unas compras para Navidad a principios de mes, la han clavado. Ojalá algún día llegar a ese nivel aunque tengo claro que la artesanía no se vende tanto como la tecnología. Pero… ¡dejadme! ¡que estoy en fase ilusión! ¡que acabamos de abrir!

Ver. Escuchar. Viajar. Desconectar.

El resto del mes no ha sido tan productivo… o sí, según se mire, porque aprender a desconectar del trabajo, de los niños, de las noticias y de la rutina en general es un arte y yo lo he ocupado, como imagino la mayoría de nosotros, viendo series.

En diciembre he visto Los Favoritos de Midas, The Mandalorian, El Desorden que Dejas y, mi favorita: Gambito de Dama. Qué seriaza. Qué actriz. Qué historia. Qué vestuario. Qué estética. Además soy fan de las miniseries de una sola temporada, con principio y fin.

Tanto me caló que lo primero que hice al terminarla fue comprarme una obra maestra que hacía tiempo quería leer: Novela de Ajedrez, de Stefan Zweig. Este bestseller tiene menos de 100 páginas y cuenta una insólita historia sobre cómo el ajedrez salvó la vida de un personaje en la Alemania nazi. Muy recomendable.

Como recomendable es también la novela de Vozdevieja, de Elisa Victoria, de la que ya hablamos en este post y que también terminé de leer en este mes. Ahora voy a por las memorias de Grace Coddington, que me regaló Pepe Noel.

Pero el sentido de la vista no es el único que he utilizado para desconectar este mes, también he escuchado mucho y no solo canciones (mi favorita del año: Blinding Lights pero no la versión con Rosalía, no. Rotundo no. Me quedo con la original). Los trayectos a y desde el trabajo me han sido salvados por algunos de los podcasts que estoy escuchando. No me considero entendida en el tema. He escuchado muy pocos pero sin duda destaco uno, supongo que el que todo el mundo ha escuchado: Xrey. Un maravilloso trabajo periodístico en el que se resume, a mi entender, de una manera muy objetiva, la vida del Rey Emérito y, por tanto, nos ayuda a entender el porqué de ciertas decisiones y noticias que estamos escuchando últimamente.

Después están los podcast de las Zubi, de las que soy fan en todos los sentidos, y de Cristina Mitre. Todos están muy bien pero mis favoritos son: el de Elvira Lindo con las Zubi, y el de la ansiedad de Cristina Mitre con Patri Psicóloga… bueno, también me gustó mucho el de Mitre con Abe The Ape. Qué divertido es ese señor.

Pero no todo ha sido sentar el culo en una silla (aunque sí ha sido más de lo que debería. Propósitos de enero: moverlo más). Como sabéis, la Comunidad Valenciana está cerrada perimetralmente hasta el 15 de enero y aunque hemos salido muy poco, sí teníamos una reserva (que a punto estuvimos de cancelar) que finalmente se ha convertido en un gran regalo de Navidad y el broche final perfecto para dar carpetazo a un año olvidable.

La semana pasada nos escapamos al idílico hotel Vivood, el primer hotel paisaje de España que se encuentra en terreno de Benimantell, muy cerca de Guadalest. Y solo os diré que hagáis escapadas de vez en cuando con vuestras parejas (sin niños) y si podéis, reservad en este hotel cuyo lema «el lujo de la evasión» cumple a las mil maravillas.

No creo que necesite muchas más presentaciones. Es un hotel que estaréis cansados de ver por Instagram porque es muy fotogénico y se presta a ello. Por supuesto, yo también he contribuido a la causa y tengo mi propia foto publicada. Mi aportación para alimentar más vuestras ganas de probarlo es que la cama es grande y muy cómoda. Las vistas de la habitación, aunque se ven espectaculares en foto, no le hacen justicia, son todavía más alucinantes en directo. En el restaurante practican el slow food, utilizan materias primas de la zona (como máximo a 60km) y el resultado es que se come de escándalo. Pero es que en el pueblo que tiene al lado, Benimantell, también hay un par de restaurantes con comida de la zona que merece la pena probar. Nosotros estuvimos en Ca Rafael y nos comimos una olleta de blat que nos supo a gloria.

En resumen, una escapada cada cierto tiempo, cumpliendo las normas vigentes y siendo responsables, no hace daño, al contrario, te sirve para desconectar y, al mismo tiempo, ayudas a que los negocios de tu zona puedan seguir sobreviviendo. Estamos para arrimar el hombro, ¿no? … y para vivir. Que el bicho no nos pare. Y que funcione la vacuna.

Feliz Año Nuevo a todos/as.

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